Un lugar excelente, con comida deliciosa y un servicio maravilloso.
Simplemente sensacional. Todo está muy bien hecho. Atención de primera, ¡un servicio de diez!
La gastronomía es el gran diferencial de este lugar: todo es delicioso, ¡prepárate para subir unos kilos! Hay actividades durante todo el día y el ambiente es tranquilo. Me alojé en la habitación 611, con vista al lago: impecable, con bañera, muy espaciosa, cama grande y extremadamente cómoda. Wi-Fi que funciona al 100 % en todas las áreas.
Escapamos del bullicio de la Fiesta del Peón de Barretos y nos reencontramos con amigos aquí. ¡Lo recomiendo a todos! Vengan a disfrutar de momentos de paz y mucha diversión, si así lo desean.